28 nov. 2011

En los ultimos dias (capitulo 2)

Largo tiempo estube vagando por las estepas de la Patagonia, sin comida, sin agua, y luego de largo trecho mi camioneta, con la cual habia empezado la larga travesia se le habia acabado el combustible, ya mi piel no era la misma, estaba comenzando a ver espejismos, "seguramente en el siguiente kilometro encontrare algo de agua y un poco de sombra" pensaba, pero esto no era asi, todo seguia igual, solo una tierra yerma y sin vida.
No sabia que habia sido mejor si haber hecho tal viaje, o haberme quedado a que me pasara lo mismo de lo que les ocurrio a mis parientes, simplemente no lo se, no puedo creer que este sea mi glorioso fin en las costas del sur, en esos lugares en donde la muerte tocaba con violin el fin de mis dias en esta tierra olvidada por la mano del señor, no se donde estoy creo que estube dando vueltas en circulos, creo que ese monte ya lo vi por segunda vez, quiero descansar, tal vez si duermo unos minutos pueda recuperar algo de aliento, tengo sueño, no siento las piernas...
¿Donde estoy? que es esa luz, que esta pasando, ¿quien es el?, ¿que hace con esa jeringa, que son todos estos cables?, ¿donde me encuentro?.
"Animo muchacho, mi nombre es el doctor Lopez, soy el hombre que le salvo la vida, creia que no llegaria vivo al hospital, estaba tirando como muerto en cerca del pueblo, lo vi con mi camioneta cerca y decidi traerlo, pense que seria una locura y mas con todos esos muertos dando vueltas por ahi, pero vi en su cara que no parecia haber muerto sino que era solamente un cuadro de fiebre alta", ese era el medico Lopez, parecia un agradable sujeto, de 1,80, gordo y con un gran bigote, no paraba de reirse por cualquier cosa, algo extraño en las condiciones en las que nos encontrabamos, pero bueno pense, debia ser un optimista, algo de lo cual quedo totalmente verdadero, yo solamente asentia con la cabeza debido al cansacio y a lo exhausto que estaba debido a el estado de deshidratacion que tenia, lo unico de lo que estaba feliz era que alguien me habia encontrado, y era mucho pedir.
Luego de que me recupere lo suficiente para poder caminar, decidi darme de alta de improvisado hospital que habia armado la gente del señor Lopez, sin antes preguntarle donde diablos me encontraba al señor Lopez, el me explico que nos hallabamos en el bastion de nueva esperanza, una fortaleza que se habia hecho con los restos de una antigua mision que los españoles habian olvidado del mapa, y en la que los refugiados de las tierras muertas (nombre que se le puso a la region en la que ahora eran ocupadas por los muertos) habian llegado, dado a que la poblacion total del mundo actualmente era zombie o habia caido bajo su mano, ellos eran el ultimo reducto de gente viva que habitaba todo el globo, el resto eran muertos, la vida alli me conto era muy fuerte, debido a la falta de todo, desde elementos simples hasta los articulos mas costos,eran los ultimos que quedaban, por eso daba gracias a Dios todos los Dias por estar vivo por gracias a el era el que los guiaba en tal oscuro momento.
Yo mucho caso no le di dado que eran simples delirios religiosos del momento, quiero ver antes de este como era antes en su vida y si verdaderamente le importaba el que estaba ahi arriba, y ayudaba a los demas tanto como lo parecia hacer.
Luego de que contara otras anecdotas sin sentido de su vida cotidiana como experto, le pregunte donde podia conseguir un lugar donde dormir y tener mi lugar, el me dijo que en el hotel de la vieja dominga lo conseguiria, estaba a dos calles, del hospital, yo decidi ir rapidamente hasta alli.

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