5 dic. 2011

En los ultimos dias (capitulo 5)

Rapidamente me fui acercando al despacho de Alberto, que quedaba casi al final de un largo pasillo, repleto de sus luchas contra los infectados en casi todos los terrenos, desde los helados terrenos de la Patagonia, hasta la mismisima capital Federal, cabezas grotescas de sus enemigos caidos bajo sus propia mano, deformes y horrorosas, sin ojos algunas, casi demoniacas otras. Era como caminar en el mismisimo infierno y cada una de esas extrañas cabezas que parecia mirarme eran como un pabellon del mismo.
Luego de pasar por el pabellon del infierno de Alberto llegue a su despacho, custodiado por un gran caballero que portaba una enorme hacha de guerra, el cual me pregunto que queria alli, yo le conteste que el señor alberto me habia pedido que queria hablar conmigo. Tras lo cual el me dejo pasar; toda la habitacion se hallaba iluminada por una enorme chimenea que se hallaba en el centro de la habitacion, al lado de ella habia un enorme ventanal que se estaba abierto y en el cual apuntaba hacia la costa, la cual se encontraba bañada por la gran Luna, ah tantas noches me habia acompañado ella, algunas veces pensaba que era lo unico que me quedaba luego de la muerte de mis pares, arrasados por esa plaga fetida de muertos andantes.
"¿Queria hablar con vos por una simple razon, vos pensaste alguna vez la importancia de la familia, de lo lindo que es tener cerca a tus seres amados, de que cuando estas mal siempre haya alguien que te pueda escuchar, de sentir un abrazo de tu ser amado, de que cuando estes mal sientas de que alguien va a venir a darte un cariño y con eso se arregle todo? Yo lo tenia eso, antes de haberme convertido en lo que era, en este ser actual era un simple ricachon del barrrio de Belgrano, que tenia todas las cosas que queria, solo con un simple capricho mio; mi padre era dueño de una empresa de armamento y por consiguiente cuando comenzaron a haber los primeros brotes infecciosos por todo el lado Oriental del mundo, mi padre empezo a ganar mucho mas dinero del que ganaba, dado a que desde las personas comunes hasta los grandes gobiernos comenzaron a armarse para poder enfrentar tal dilema, a mi poco me importaba dado a que me traian cada vez mas y mas cosas, autos, ropa y demas elementos totalmente sin sentido, que para mi en esa epoca me eran preciados. Iba a muchas fiestas, tenia cientos de amigos, y muchas mujeres, todo me iba excelente, hasta que conoci una hermosa chica, de largos cabellos negros, piel blanca como la nieve, ojos verdes y labios carnosos. Salimos un par de veces, nos pusimos de novio practicamente al acto, junto con ella pase los mejores momentos de toda mi vida, a tal punto que practicamente por ella deje todo, la noche, la fiesta y los amigos, solo me preocupaba por que ella estuviese bien.
Fue todo hermoso hasta que los infectados llegaron, todo comenzo cuando los refugiados de  la guerra zombie en Asia arribaron a la Argentina debido a que no se hallaba lugar en Europa y ademas los mismos habitantes estaban comenzando a perserguirlos de todo tipo de formas, no dandoles trabajos, mandandoles a pequeños barrios, y utilizando sus propios sitios turisticos como lugar de alojamiento. Todo parecio estar bien para ellos, nosotros empezamos a ayudarlos en lo que podiamos, dandoles hogar, comida y trabajo, pero luego todo empezo a irse al diablo, muchos de ellos fueron infectados con el virus Ares, debido a que el mismo logro que muchos de sus portadores lo tuvieran los sintomas pero lo podrian trasnportar debido a que se iba a estado de hibernacion, eso era lo que decian los medicos, semanas despues de que el virus comenzo a propagarse entre la poblacion.
Dos semanas despues de los primeros casos, la ciudad entro en Ley Marcial, los muertos caminaban por las calles, atacaban a la gente y se enfrentaban cara a cara con los ejercitos de la nacion, la polica local y con algunas ayudas de los yankis, parece que nuestros vecinos del norte querian a ellos en la region, la situacion era caotica.
En cuanto a mi, cuando empezo todo fui  a buscarla rapido a Mariana, ese era su nombre, Mariana, Mariana la de los enormes ojos verdes, la Luz de mi Vida, en medio de la oscuridad que todo lo rodeaba en esos momentos, ¿Donde estas en este momento mi amor?"
Se hizo un silencio sepulcral luego de que Alberto pronuncio estas palabras, en ese tiempo no se escucho nada, el solamente se puso a mirar la ventana, y ver la costa, desde su enorme mansion, era un hombre poderoso, todos lo sabia, y estaba reducido a nada, tan solo por un simple recuerdo de un su amada.
Luego entre lagrimas se sento en un enorme sillon que tenia alli y continuo su relato "fui rapidamente a la casa de Mariana, con la intencion de buscarla, cuando entre alli, y vi que no contestaba nadie patee la puerta directamente, temia lo peor, tenia miedo y sentia una extraña presion el pecho, pensaba las peores cosas, de que Mariana habia muerto, trate de despejar mi mente y entrar alli. Cuando entre solo reinaba la oscuridad y el silencio, con miedo pero con un falso coraje ingrese, caminando lentamente, trate de encender las luces pero no lo hacian. Hasta que de repente vi una figura en la oscuridad, era como un bulto grande en un rincon arrinconado, y parecia que estaba temblando, me habia acordado que habia traido una linterna la cual prendi para darme cuenta con algo de satisfaccion y con miedo de que era Mariana, pero que no se encontraba en un buen estado, estaba temblando, como si tuviese frio y balanceadose para adelante y para atras. Solo contestaba una cosa "ellos, ellos mataron a mi familia", yo le conteste quienes, y ella repetia lo mismo y apuntaba a un lugar, lo que parecia ser un rincon oscuro, yo me acerque para apreciarlo mejor, y apuntando con la linterna y no pude creer lo que mis ojos veian, eran los cuerpos de su madre, su padre y su pequeño hermanito masacrados, con todos los organos tirados por todo el lugar, y la habitacion completamente llena de sangre. La simple escena solamente me hizo vomitar, y llorar, llorar de una manera en la que nunca pude haberlo hecho, pero en medio  de eso pense "tengo que estar bien por Mariana, es lo unico que le queda a ella en este mundo" entonces le dije que si se podia poner de pie y ella contesto que si, tras lo cual huimos lo mas rapido de alli en caso de esas cosas volvieran por mas. Subimos a mi auto y nos largamos de alli. Cuando llegamos a mi casa me parecio que algo no habia salido del todo bien, habia silencio, pero las luces estaban prendidas, asi que fue extraño, entonces entre primero yo, tome la pistola de mi padre que estaba en la guantera y me prepare a a ver lo que habia adentro, apenas a travesar el umbral, lo unico que recuerdo un fuerte golpe en la nuca y un grito de Mariana, luego me desperte a los 5 minutos y lo que vi no me gusto nada, no vi ni a mi familia, ni a mi amada Mariana, entonces comenze a preocuparme cada vez mas, no sabia que habia ocurrido con ella, empeze lentamente a volverme loco, no la hallaba en la casa, ni en las afueras de la misma, en ningun lado, hasta que lo que vi me aterrorizo.

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